♠ Una Mujer

 

Estaba sentado sintiendo como el borde de la pipa besaba mis labios, cuando de pronto se acercó un niño preguntándome…

– ¿Qué es una Mujer?

Sonreí de costado, viendo como se alejaba tras una golondrina y perdiendo la mirada en aquel bello atardecer olvide la cuestión, pero…

Sin esperarlo volvió a mis pensamientos aquella interrogante, miré un Cóndor sobrevolar mi estancia y entre tanto escuchaba el relincho de un potro pensé…

– ¿Una Mujer… ¿Qué es una Mujer? Y recordé a Mí Madre.

La Dama que fue injustamente criticada por no trabajar fuera de casa y muchas veces oí cuando le decían… ¨Sos una mantenida¨ Mí Madre sonreía, sin embargo, sentí en más de una ocasión, como se bebió una lágrima de impotencia y respeto por quien no lo tenía para con ella.

Je, cosas de la vida, la envidia de la gente, pero… Aquella Mujer… ¨Mí Madre¨ tenía un extenso currículo de profesiones sin diploma, era ante todo Madre, casi empleada de sus hijos y Mi Padre.

Conservaba la casa aseada, no recuerdo jamás haberme acostado entre sábanas a las cuales les faltara aquel aroma tan peculiar a limpio. Mi cuarto, aún siendo grande, era ella que lo conservaba intacto, yo me enojaba porque rezongaba al ver mis cosas tiradas, como cualquier adolescente alocado y que le importa una merd lo que hace su Madre, uno se acostumbraba a que ella, sencillamente ella hiciera las cosas.

Cuando una de mis hermanas o yo, nos lastimábamos, era ella la enfermera, un dolor de muela, un golpe, un corte, ¿Qué más daba? Lo importante es que nunca faltó su presencia en noches solitarias, cuando me quedaba hasta altas horas de la madrugada estudiando, porque tenía un examen y lo comprendí de grande…

Mamá se levantaba, pasaba por mi habitación diciéndome con dejo de indiferencia… Me levanté al baño, si querés te preparo un té… Me lo traía calentito y con la cantidad de azúcar que correspondía… Con mil excusas por descubrir, no solía irse a descansar hasta que veía la luz de mí alcoba apagarse, aunque, no obstante, aguardaba varios minutos y con otra excusa, la de venir a llevarse la taza del té, me cubría un poco más, aunque fuera pleno verano…

Al amanecer cuando me despertaba, antes de irme a secundaría, desayunaba aquella tazona de té y el pan con manteca o solo, biscochos tal vez, si había dinero para comprarlos, decía que debía alimentarme aún si estaba gordo o no tenía hambre…

En épocas jodidas muchas veces se sentó a la mesa y mientras el plato de mis hermanas, el de mí padre y el mío estaban rebosantes de comida, el de ella se encontraba vacío…, recuerdo sus palabras frente a las preguntas de nosotros…

– ¿Y vos no comés?

–  No… Respondía, no tengo hambre…

Y cuando uno crece se entera que es mentira, si, Mamá mentía… Mentía porque sí tenía hambre, pero como había escasez de dinero, ella se alimentaba el Alma entre tanto nos veía a nosotros, los seres que Ama, llenar el estómago.

Recogía los platos y cada uno se iba a seguir con sus cosas, la dejábamos allí, como empleada de la casa.

Más de una vez cuando nos pedía un beso, uno respondía, Mamá no me hagas pasar vergüenza, estoy con mis amigos… Y corríamos a vivir la juventud sin ver esa tristeza por el rechazo de un hijo frente al beso de una Madre, pero ella…

Ella seguía en silencio, o sea, con los años uno se percata que esa Mujer también tiene otro titulo, la de psicóloga sin diploma, pues dentro de sus mil defectos, sabía comprender la juventud como quizá, no la sabe entender ese que si tiene su credencial…

Al ir de vacaciones, quien arreglaba la ropa en su respectivo lugar era ella, quien nos cuidaba era ella, quien le aprontaba el mate a Papá era ella, o sea, la Mujer criticada por no laborar fuera de casa, era quien trabajaba noche y día, sin descanso por cuidarnos y hacer de su hogar un paraíso y no justamente para si sino para su esposo e hijos.

Escuché a mí Padre o hermanas, tanto como a mi mismo, responder cuando nos pedía algo en pleno tiempo de distracción… No me rompas los cocos que estoy de vacaciones.

Cando emigré del país la escuché decirme en el aeropuerto, espero que todo salga bien, sus ojos alegres por apoyarme en una decisión jodida, escondía tras esa mirada confusa, la agoviante realidad de separarse para siempre de un hijo, pero yo seguí mí camino sin mirar atrás…

Siempre me retaba por las cosas que no estaban correctas…, más cuando alguien me atacaba, salía a defenderme casi como una leona, me sorprendía su actitud pues era una Mujer tranquila…

Transcurre el tiempo, los años, imperdonable Destino que nos acecha sin consideración y por ahí encuentro mujeres a mí paso, pero soy bohemio, soñador y despreocupado tanto como despistado, vivo solo, hago todo lo que corresponde y mi vida se convierte en un ir y venir sin esperas ni análisis, soy un tiro al aire, como se acostumbra a decir en Uruguay, cuando realmente no sabés lo que buscás en los senderos de la existencia, uno puede ser muy correcto, amable, cortés, educado, respetuoso y defensor de sus valores que, a fin de cuentas me los inculcó mí Madre, porque mí Padre, si bien puso parte de la educación, era Mamá quien estaba cada segundo educándonos… La misma Madre que apoyó e incentivó a mi padre a que siguiera en aquel trabajo y ganará su ascenso en el mismo, pero según el resto del mundo… Mi Madre era una mantenida por mi padre, el mismo que estaba donde estaba gracias a ella “Mi Madre”

Pero… De pronto, cuando me pregunto mil veces ¿Por qué vivo, ¿cuál es la razón de estar vivo? Se cruza en Mí senda una Mujer…

Huuy, una Mujer con todas las letras y me doy cuenta que… Ella cambia todo en mi itinerario de vida, desde mí manera de actuar, hasta de pensar, acomodando cada error, sintiendo que puede hacer de mí un perfecto ser humano y transforma los defectos en virtudes, dejando que yo mismo entienda el porqué de los cambios… Una mujer la cual: Mientras yo estaba vendiendo mí Alma, ella se encontraba en la otra esquina recuperándola para mí.

Ya no estoy solo, me siento bien, me sonríe el Destino y la palabra Amor toma un significado, el corazón se ablanda, el Alma se encoge permitiendo que nuevos sentimientos entren y veo como la muralla fría y estática que estaba entre los demás y yo, cae, sí, cae sin preámbulos, como las hojas secas del otoño… ¿Y qué es lo que encuentro?…

Encuentro paz, sosiego, la verdad hecha carne y esa mano tibia, cual paloma sensible se posa sobre mí frente para calmar mi cansancio en tardes repletas de mil problemas en mi cabeza, me da la tranquilidad de sentirme seguro entre sus brazos, Amante de lo eterno y amigo del mismo tiempo, es la Dama que aún teniendo sus propias preocupaciones, las deja a un lado para atender las mías, la diva cual escapada de un sueño, renuncia a sus deseos por colmar de felicidad los míos, quien a veces no duerme porque me aqueja un simple dolor de cabeza, esa misma que rozando mi piel me enerva a tal punto, que olvido mí nombre por revivir dentro de ella, la Mujer quien soberana Princesa de mis días y auténtica emperatriz de mis noches sabe como convertirme en hombre y arregla mi corbata de cortés caballero durante el día… Esa Dama que, no se de donde saca tiempo para atender a los hijos, saber como está la familia, reunir a los amigos y hacerme el más feliz de los mortales…

La veo acariciar mis manos, celosas guardianas de mis secretos, ella que limpió mí piel de tantos pasados devaneos y convirtió mí lecho en un Lecho pulcro y puro, haciéndome olvidar hasta la ultima de mis aventuras.

La Mujer que borró mi pasado con sus besos, y dejó sus caricias en mi cuerpo para aniquilar las desilusiones que traía por dentro…

¡Por Dios!… Aquel niño se fue sin yo poderle decir lo que para Mi significa una Mujer…

Ojalá y el tiempo al igual que a mí, le de la oportunidad de descubrir en los ojos de su Madre y la mirada de la Dama que en su camino le acompañe… Lo que verdaderamente es Una Mujer….

Mujer… Pero… Si nacemos de una Mujer y al morir nuestra mano es sostenida por una Dama, cual altiva, soñadora, amiga, amante, señora y sobre todo amorosa, es quien se bebe las lágrimas cuando el hombre que ama, sea un hijo, el padre o ese caballero compañero de su vida está en las puertas de la muerte, porque solo una Mujer es capaz de estar cuando nace un hombre y también cuando muere…

La Mujer es el único ser humano capaz de tener y sostener la suficiente fortaleza de no demostrar su flaqueza por realzar la inexistente fuerza de un hombre cuando éste necesita el apoyo de alguien, aún cuando ese apoyo sea sujetar nuestra mano cuando la muerte viene a buscarnos y el miedo lógico y entendible se transforma en el mejor sentimiento tan solo por tener ¨Esa Mujer¨ protegiendo nuestros temores…

Esa Mujer, que siendo Madre se lleva bien con la nuera aún, teniendo en sus sentimientos los celos…, la Mujer que siendo esposa, sabe compartir con su suegra a su hombre y también se come los celos…, sabiéndose entender a través de las miradas de comprensión, rivalidad, aprensiones, pero respetándose y queriéndose por ser y hacer feliz al mismo caballero que ambas aman…

Espero que cada hombre pueda encontrar la respuesta al verse en los ojos de su Madre y los de su compañera de vida… Y que las demás mujeres dejen de llamarle a otra que no trabaja fuera de casa mantenida… Porque esas profesionales (Algunas, NO TODAS) incapaces de lavar una taza de té y llamar a otras mantenidas, son las que justamente no merecen Mi Respeto, por creerse soberanas dueñas de una estúpida verdad…. Las mismas que deberían mirar atrás y comprender, que quizá por una mantenida es que ellas son profesionales… Y muchas de las que ganan una profesión con diploma, mayormente son las que pierden el sabor de sentirse realmente ¨Una Verdadera Mujer¨

Mujer que sin salir de casa consigue que su compañero obtenga aquel deseado puesto dentro de su empresa y convierte a los hijos en hombres de bien…

Ojalá cada persona tenga el valor de defender a una Mujer que se queda en casa, pero no todo el mundo lo hace y más los profesionales, que a veces se avergüenzan de haber sido criados por una mantenida, más yo me siento orgulloso de haber sido hijo de una Ama De Casa y Dama en toda la extensión de la palabra… Porque Mi Madre… “Mi Madre es una mujer con pelotas” Y doblemente le agradezco a la vida que: La Mujer que me Ama y a quien Amo, es: “Otra Mujer con pelotas”

Y me siento muy Orgulloso de las dos, porque ambas son demasiado profesionales y sin embargo decidieron quedarse en casa para que los demás destacáramos.

P:D: Hay profesionales que si valoran a una mujer dedicada a ser ama de casa, pero otras no…

 

Rostro Enmascarado

 

3 Replies to “♠ Una Mujer”

  1. Lo mas doloroso es reconocer a una madre solo cuando perdemos su presencia, deberiamos de enseñar a nuestros hijos el valor de cuqluier mujer, abrazo compañero, excelente la lectura

  2. me has hecho recordar cuando mi madre daba todo y mis hermanos y yo no nos dabamos cuenta de nada, no esperaba menos de ti, lei alguno de tus libros y siempre encuentro un motivo para pretender leer mas, saludos escritor, Antonio

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *