Mes: marzo 2019

♦ Súcubu (Erótico)

Aparece por las noches, no te podés resistir, ahuyenta hasta tu historia, no podés huir, te envuelve en su juego, te encadena a su destino, no se desnuda, pero se hace sentir.

Pasa por tu frente sus dedos, las uñas acarician tu pelo, su boca te recorre completo, la mente vuela y te quedás atrapado en su perfil.

Querés tocarla y no te deja, intentás odiarla y no podés, sabés que amarla es un error, ella no pertenece al mundo de hoy. Le entregás hasta la última gota de tu placer, sonreís, sabiendo que estás a su merced, se posa encima tuyo, no te deja precaver, te exige tus manos en sus pechos y una promesa en sus ojos… Ella te quiere beber.

Apretás su cintura y un orgasmo te asalta con vehemencia y versátil destrucción, ella es un demonio, pero a vos no te importa, solo querés poseerla con amor, aunque eso te haga sufrir. Te besa en la frente y sus dedos vuelven a rozar tu semblante, tus ojos, tu nariz, dormís en silencio y despertás en confusión de espacio y tiempo.

Ella no está, la odiás jurándote no volver a caer, pero la noche se acerca y esperás con ansias ese nuevo placer.

Te enamoraste de un demonio y ella se ríe de vos, no querés entregarte… Pero… lo volverás a hacer.

Súcubo… Entre el cielo de tus besos y el infierno de tus malditos deseos.

Prefiero amar a un demonio, que hundirme en la desesperación de amar a una maldita mujer, vestida de arrogancia y altivez..

Escritor Rostro Enmascarado
©Derechos de autor

♠ Una Mentira Mas…


Una mentira más…

Noches en silencio, susurrando a la luna las dudas de mis días, una lágrima cae, desconozco si acelera mis sentidos o hace que mi corazón lata más despacio ante el miedo incesante de tus caprichos…

Camino apaciguadamente, el clima otoñal
confunde mis sentidos, la tibieza mañanera no coincide con el frío atardecer, pero juntos conjugan el típico frescor asaltando la madrugada.

El gélido veraniego se aplaca en otoño para renacer en diciembre…, y yo aquí, paseando por las calles de tierra rojiza, las manos en los bolsillos de una campera de media estación, mis ojos se alzan hacia el firmamento, sonrío sin ganas y mis oídos despiertan ante el característico sonido de hojas secas, cuáles indefensas, van muriendo bajo mis pies… De pronto, se escucha el chasquido del agua, chocando contra el refulgente brillo de mis zapatos, miro hacia abajo, encontrándome con el natural espejo formado por un charco, está en movimiento y al detenerse, enfrento mi rostro, distingo esa lágrima, producto de tu abandono, vuelvo a sonreír, continuo el sendero que me llevará al río…

Ese camino que tantas veces recorrimos juntos, te gustaba caminar de noche, solías decirme que, mis manos tibias eran la poesía perfecta frente al frío otoñal… Sólo fueron palabras, mentiras vestidas de verdad…

Quizá ya olvidaste la forma en que te agradaba observar la Luna en mis ojos, me mentías y yo te creía, también, constantemente repetías, que, el verde de mis ojos eran las esmeraldas del universo, mi mirada, la brújula que te hacía regresar a nuestra casa y mis manos tu centro…, y yo te creía…

Pero hoy estoy sólo, tus palabras se las llevó el viento, tu melancolía se la darás a algún amante incierto y de tus caprichos, será el dueño cualquier caballero…

Transcurrían miles de años y seré más viejo que el tiempo, pero seguiré caminando por este sendero nuestro, porque, aunque hallas olvidado un juramento, yo recuerdo el temblor de tu entrega…, cuando vibrabas entre mis brazos, de la forma en que me mentías y, sin embargo, yo te creía…

Mil camas ajenas… Mujeres por doquier, pero a ninguna puedo mirar a los ojos cuando llego al vértice del placer…

Te has reído de mi amor y sé que lo seguís haciendo hoy, pero si eso te hace sentir bien, me alegro de ser el payaso que te alegra en tu desdén…

Aunque tengo una pregunta: Si no signifiqué nada en tu vida, ¿por qué me pediste aquello? ¿eso fue verdad o sólo deseabas un trofeo?

Reflexiones absurdas de un don nadie sin remedio…

Escritor Rostro Enmascarado
©Derechos de autor

♠ Simplemente

Simplemente…

Y de pronto, mis pensamientos se perdieron entre tus labios, mis deseos se escondían en tus antojos y mi sentir navegó en la profundidad de tus ojos…

No te equivoques mi amor, no me desquicia tu cuerpo, tampoco tu piel hambrienta de un nuevo encuentro, mucho menos, contigo tener sexo…

Es algo más que todo eso, es la locura de tu mirada, el frenesí que con ella desatas, esa forma de besarme sin la necesidad de tocarme, es entendernos sin decir nada, mientras que los demás, observan, critican y callan…

Me elevas a la cúspide de un placer indestructible, me abrazas en silencio volviéndote imprescindible, me ruegas un instante de pasión insostenible y no dejas de mirarme llevándome hasta lo imposible…

Tu mirada arrastrándome a tu orilla, tu fragancia invitándome a tu guarida, un beso al límite de la desidia y tus ojos en los míos provocandome otra herida…

No te preocupes, no deseo tu cuerpo, tampoco quiero tu piel, porque tu amor es tan grande, que aunque no me deje querer, a través de tu mirada seguirás siendo cruel… Para que sienta en mi alma el estigma de tu ayer…

Una mirada basta para decir todo aquello, que los labios sellan por miedo y estupidez…

P.D: En el silencio más profundo, se esconde el amor más inmenso, intenso y rotundo…

Escritor Rostro Enmascarado
© Derechos de autor

La Sombra del Amor..